Una historia de vida detrás de “Yo Irapuato”

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Recientemente Irapuato cuenta con una escultura monumental, “YO IRAPUATO” un trabajo que engloba sentimientos, humanismo, identidad y una gran historia de vida, en manos de Daniel Rico Patiño, un hombre que dio la vida por este proyecto que ahora entrega al cielo, a los irapuatenses y a Guanajuato.
Daniel Rico Patiño, originario de Guanajuato, de profesión escultor, esposo, padre y orgullosamente guanajuatense, ha entregado con sus manos una parte de su vida. “YO IRAPUATO” es un sueño hecho realidad, esta obra sería un regalo para su hijo y ahora a través de los irapuatenses, logró acercarlo al cielo, lo más cerca de su hijo Daniel, en las entrañas del cerro de Arandas.
Daniel Rico Patiño, ¿cuántos años tiene de escultor?
“De escultor tengo, ya como artista 25 años, de manera profesional tengo 10 años, 15 de manera profesional, aparte soy muralista, pintor muralista, pintor de caballete, de escultura de pequeño formato y también de escultura monumental, de escultor tengo aproximadamente como 7 años dedicándome profesionalmente a la escultura monumental y de manera profesional”.
¿Y qué representa para usted la escultura, el trabajo artístico que desempeña?
“Bueno, para mí la escultura es un mecanismo, es un medio de expresión, me siento muy afortunado que la escultura me escogió para ser uno de sus exponentes, sobre todo, bueno, el material que elegí, hay diversos materiales, y el material que elegí y con el que me siento muy libre a la hora de expresar mis ideas es por medio del metal, por medio del metal, la soldadura y eso me ha permitido manejarme de una manera muy libre, que si bien estudié lo que es arte, estudié escultura y esta parte de lo que es la escultura monumental y el metal ha sido un trabajo de prueba y error y ha sido de una formación autodidacta”.
¿Usted en algún momento se imaginó que iba a hacer una estatua de estas características, de estas dimensiones para una ciudad como Irapuato?
“La verdad no me imaginaba los alcances, que sí está dentro de mis sueños hacer obras importantes, pero ya que, bueno también que me hayan elegido a mí, le agradezco al señor Gobernador Miguel Márquez, que ha tenido confianza en mi trabajo, porque él me ha develado otras obras, La Diosa de la Fertilidad, en Acámbaro, una obra de 6 metros que está en el sur del Estado y qué bueno, tuve el honor de que él me la inaugurara y le gusta mi trabajo, y bueno, pues, me eligió para esta obra monumental para una gran ciudad, que es una de las ciudades más importantes del país, una ciudad de mucho desarrollo, de mucho empuje y qué bueno, pues, para mí es un honor y también un orgullo que una obra mía esté en una ciudad a la que aprecio mucho, porque, bueno, también me trae muy bonitos recuerdos, ahí estudié artes un tiempo, allá por los noventas”, en la Casa de la Cultura, ahí había por parte del Instituto de Cultura, cursos de pintura con grandes maestros y fui también afortunado de recibir esa formación aquí en la ciudad de Irapuato, que le tengo un aprecio especial”.
¿Cómo inicia este proyecto, cómo inicia la concepción de qué se va a hacer, cómo lo va a hacer, hace cuánto tiempo, cuánto tiempo le llevó la construcción?, platíquenos un poco del origen, la realización y la culminación de esta obra.
“Fíjate que es una excelente pregunta, porque me remonta a cómo se originó este proyecto. Para mí fue una gran fortuna, a mí me invitaron, el gobernador dice: “¿Sabes qué? Para este mirador quiero algo”, ya me contactó con las personas indicadas, a quien le tengo un gran aprecio, desde el inicio de la concepción de este proyecto me dijeron: “¿Sabes qué? Tú propón algo, tú propónnos; tú propón algo interesante y, bueno, tú vas a ser el responsable aquí”. Entonces, empecé a trabajar y en 5 días ya tenía los bocetos, y eso es porque, bueno, las ganas y la pasión que yo tengo por hacer las obras”, describió Rico Patiño.
¿De eso hace cuánto estamos hablando?
“Hace un año precisamente, fue más o menos como en abril, me contactaron y a los 5 días yo ya tenía bocetos y ya nada más los vieron les gustó, porque les presenté la concepción qué era lo que significaba y todo, y después me dijeron: “¿Sabes qué? Pues has la maqueta”, la maqueta la hice yo creo que en menos de 10 días, la presenté y le gusto al señor Gobernador, “y me dijo ¿sabes qué? Adelante, porque representa a Irapuato y ya no tanto a Irapuato sino a todo lo que es el Bajío”; el Bajío es el centro del país, es el corazón de México, por eso es que la escultura lleva un corazón, un corazón porque la gente se siente fresera de corazón ahí y qué bueno, ese orgullo que tiene la gente en Irapuato y que también representa el corazón de México que es precisamente el Bajío; y así se fueron dando las cosas, se fueron puliendo, era una parte mecánica del cuerpo, es un cuerpo humano que representa…, este es un homenaje a la grandeza del ser humano, a la grandeza que tiene el ser humano de crear cosas extraordinarias, y eso no lo vemos desde fuerita, lo vemos desde todos los tiempos; hay quienes dicen y se cuestionan ¿para qué es el arte? Pero el arte es incuestionable, porque no se empezó a hacer el año pasado, se empezó a hacer desde el tiempo de las cavernas y nosotros los mexicanos nos sentimos orgullosos de lo que es la escultura Olmeca, de las Pirámides de Teotihuacán, que son orgullo nacional y que esas fueron hechas por artistas; entonces, nosotros ahorita en este caso, en específico de esta obra, yo eché mano del material que hay en nuestra actualidad, en nuestra época contemporánea, que es el metal, que es el acero industrial, entonces, en cada época de la vida, los artistas echan mano del material que tienen al alcance, y así fue como se fue haciendo la concepción de esta obra, de la industrialización también de la región. Irapuato es desde la agricultura hasta lo que es la industria, Silao, Guanajuato, León, son una región importante, Celaya, y qué bueno, esta escultura abarca toda esta región”.
Daniel Rico Patiño, escultor y creador de “YO IRAPUATO”, ¿cuál sería el mensaje para los irapuatenses y para el turismo, para los visitantes, para los guanajuatenses? Prácticamente, que por cualquier punto que puedan pasar observen esta escultura, ¿qué decirle a estas personas que lo pueden apreciar?
“Pues para la gente de Irapuato que se sientan orgullosos de esta obra, en el sentido de que esta obra realizada para la gente de Irapuato específicamente, porque yo veo a la gente que con orgullo dicen: “Yo soy fresero de corazón”, desde su equipo de fútbol que se sienten orgullosos que son freseros, lleva un ser humano que lleva un corazón de fresa y que lo dice con orgullo y para los turistas hacer mención que Irapuato es una ciudad pujante en desarrollo, que es una ciudad unida y que sienten ese sentido de pertenencia, de sentirse arraigados en una ciudad y en una región de mucho provecho en todo el Estado de Guanajuato”.
¿Tiene alguna dedicatoria especial esta escultura?
“Sí, bueno, se la dedico al pueblo de Irapuato, al pueblo de Guanajuato, de México, también su alcance, y bueno, por ahí también a lo que es mi familia, a mi hijo que ya está ausente, está ahorita ausente de mi vida y qué bueno, en su momento se la iba a regalar. “¿Sabes qué hijo? Esta obra es para ti, que me siento orgulloso de ti”. Y qué bueno, ahorita ya no está con nosotros, pero bueno, eso es parte también del sentir humano de nosotros los artistas, y que en este proceso fue sacar fuerzas para cumplir con este compromiso profesional y de una obra de la que me siento orgulloso, y de una obra en la que me siento satisfecho, y así que lo hagan suya la gente de Irapuato, de Guanajuato, que como bien acertadamente lo dijo el gobernador, como una persona visionaria, requerimos un ícono que represente al Bajío, a la ciudad, al pueblo, a Irapuato y con esa visión que tiene el gobernador, que sea un ícono para nuestro país también, que está enclavado en lo que es el corazón de México y qué bueno, pues, para mí es un orgullo dedicarle al pueblo de Irapuato y que la hagan suya”.
¿Cuántas esculturas tiene a lo largo del territorio guanajuatense o del territorio mexicano y digamos, que ésta en específico qué lugar ocuparía en su escalafón de importancia en la construcción de este tipo de esculturas?
“Sí, bueno, mi obra monumental está principalmente en el Estado de Guanajuato, en el sur, por allá, tengo de mi autoría un cristo de 30 metros que se encuentra en Jerécuaro; un San Miguel de 8 metros también, hecho de placa de metal; está también un Quijote de 3 metros, que está ahí en la Ciudad de Jerécuaro; también está la Diosa de la Fertilidad, una obra prehispánica de 6 metros de altura con un peso como de unas 4 toneladas, y qué bueno, es una obra también muy importante dentro de la región, y bueno, ahora ésta de 22 metros que está en la ciudad de Irapuato y ya como que en un escalafón sí pondría en primer lugar la de Irapuato, en el sentido de que ahora sí voy perfeccionando mi técnica, he simplificado procesos de producción, donde la elaboración es más simplificada, es más sencilla y también los procesos son más rápidos, y estéticamente son más apreciables por las personas, esa interacción que hay entre el espectador y la obra, porque en esta obra de Irapuato tiene diseño, tiene dibujo, un dibujo que domina el espacio público que dentro de la escultura es complicado técnicamente de lograr, y bueno, pues, eso es algo que me deja satisfecho”, precisó el escultor guanajuatense.
Háblenos un poquito de cuestiones ya más técnicas, más de cantidad, de precisiones, por ejemplo, ¿cuánto pesa, cuánto mide, cuántos kilogramos de acero utilizó, háblenos de ese nombre, por qué el nombre?
“Sí, en cuanto al nombre, se llama “Yo Irapuato”, porque es ese sentido de pertenencia, de que yo soy irapuatense, yo soy de esta región, yo soy fresero, yo soy de Irapuato, Yo Irapuato es una palabra como de arraigo de una ciudad, de una región de la que la gente se siente orgullosa de pertenecer; técnicamente como ven, la figura está en algunas partes huecas, no está rellena en el sentido, por la siguiente explicación, es para que técnicamente no haya resistencia al aire, para que fluya el aire y no haga resistencia, y qué bueno, fluya el aire de manera más fácil, la mitad del cuerpo está hecha una parte más rellena y la otra está como que con más engranajes, la figura pesa más o menos como 8 toneladas, lleva un interior, una estructura interna sólida, la resistencia a los vientos y a los sismos, y aunque no es una región sísmica pero sí se previno ese concepto, mide 18 metros y qué bueno; también una de las cosas importantes es que más o menos se llevó un peso de unos 6 mil kilos de metal, 500 kilos de soldadura, casi media tonelada de soldadura, fueron muchísimas horas de trabajo, las horas de trabajo eran de 8 a 8, y qué bueno, fueron horas invertidas con mucha dedicación, de mucha constancia, y qué bueno, también esa parte que me gustaría explicar acerca de lo que es la obra en sí que, como les comento, es una obra que representa toda la grandeza del ser humano, que es un hombre que no tiene pelo porque representa, así lo simplifico, a los dos géneros: al femenino y al masculino, no es un hombre, ni es una mujer sino es un género, que es el género humano, que tiene esa capacidad de crear, de concebir y de esa manera se va construyendo, por eso una parte de puros cuadritos, que se va construyendo el mismo a base del conocimiento, a base del estudio, a base del razonamiento, a base de pensar y a base de cómo va creando él su mundo, su entorno, cómo lo va transformando para el beneficio de la sociedad, y la otra parte, es la parte industrial, la industria que prevalece en la región, en la región Bajío, que por eso está conformado de engranes, de pistones, de tornillos monumentales, igual la cara se va conformando a base del conocimiento, del pensar, de ese aspecto de creación que tiene el ser humano y qué bueno, pues yo estoy sorprendido por esa capacidad que tiene el ser humano de crear cosas extraordinarias y éste es un homenaje al ser humano”.
¿Dónde adquirió todo el acero, el metal, el material para esta obra?
“Una parte la traje de Monterrey, de Monterrey, es placa de 1/8 de espesor y son tiras que miden 4 o 6 pulgadas, y cuadrados y redondos de 3/8, y soldadura, y qué bueno, la fuimos construyendo, se va construyendo a base de moldear, de golpear la placa de metal hasta darle la forma requerida, hasta darle la forma que tengo concebida, de esa manera es como le voy dando esos volúmenes, volúmenes interesantes que a lo largo de la distancia se aprecia el dibujo, el dibujo que tiene la escultura, que técnicamente es ese, pues ahora sí que difícil de lograr”.
Daniel, ¿este será para usted como artista un sueño hecho realidad?
“Sí, por supuesto que sí, porque yo ya la concebía de esta manera y como está ahí yo ya la percibía, yo ya la había visto, yo la vi desde antes y así como la vi, así se hizo la maqueta y tal cual, así está, probablemente esté mejor que la maqueta”.
¿Cómo dice yo la vi desde antes. Qué significa yo la vi desde antes?
“La visualicé, yo la visualicé desde que me dijeron queremos algo, no sabemos qué, tú propón algo, y de repente se me vino así esa visualización, porque si bien es cierto eso es algo muy importante”.
¿Ese es el espíritu del artista?
“Así es, sí, qué bueno, pues es mágico, es mágica esa forma de visualizar las cosas desde antes”.
¿Desde que no existe?
“Desde que no existe y eso no aplica sólo para los artistas sino para la gente común, normal, visualizar las cosas, ¿cómo quieres tu vida, cómo quieres vivir? Y recordemos que lo que ves es lo que traes por dentro”, concluyó Daniel Rico Patiño, escultor y creador de la estatua monumental “YO IRAPUATO”.

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