Candidato priista con clara imagen panista

Editorial

A pesar de todos sus errores y dudas sobre su honestidad hay que reconocerle a Enrique Peña Nieto su gran habilidad política al designar al ex funcionario panista José Antonio Meade, como precandidato a la Presidencia de la República, representando al PRI.
La habilidad de Peña Nieto consiste en reconocer que su partido, el PRI, está por los suelos en la preferencia popular, lo que auguraba una catastrófica derrota en las elecciones del 2018; mientras que con este funcionario con historia e imagen del PAN, y con todas las argucias, mañas y corruptelas que usa el PRI, pueden aspirar a un triunfo de su partido.
En otras palabras, Peña Nieto está dispuesto a todo con tal de no ser derrotado en la carrera por la Presidencia de la República, pues no quiere correr el riesgo de que si llega al poder un elemento de otro partido pueda proceder a destapar y a castigarlo penalmente.
Como ustedes saben, José Antonio Meade fue Secretario de Hacienda en el gobierno panista de Felipe Calderón, lo cual lo identifica como panista, e incluso senadores, diputados y dirigentes panistas dicen que lo apoyarán por esa razón.
Por otro lado, Enrique Peña Nieto corre el grave riesgo de despertar el enojo y la furia de los priistas que no ven con buenos ojos que se les relegue a pesar de su largo historial como miembros del eterno PRI, y si eso sucede se fracturará la unidad priista, lo que equivale a la pérdida segura de la Presidencia.
Por otro lado, al declarar a José Antonio Meade como su abanderado, se ajusta a la predicción que hizo INDEPENDIENTE en reciente editorial. Aseguramos que la pelea sería entre Margarita Zavala, López Obrador y Meade, por el PRI y sigue vigente esa posibilidad.

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